viernes, 27 de febrero de 2009

Bad Love


Como poder enfrentarse a los miedos del diario vivir?
Como puedes pararte frente a una persona y decirle que lo Amas cuando por dentro solo quieres escapar.
Como poder seguir fingiendo estar segura de una relación en la cual tu corazón duda si funcionara?


Hay veces en que mejor escapar, dejar todo atrás y olvidar es lo mejor, mas el daño que se hace es muy grande, y solo nos damos cuenta después de haberlo hecho.
Son muchas las cosas que no quieres ver mas, son muchas las verdades que ya no quieres ni deseas afrontar.
Solo pides un poco de tiempo para poder pensar y tratar de solucionar lo que ya hechaste a perder.
Como puedes seguir?

Tienes miedo a fracasar, miedo a equivocarte, miedo a no poder correr cuando tengas que hacerlo, le tienes miedo a todos los sentimientos que estas sintiendo, a todo con lo que estas viviendo ahora.
No das mas. Solo quieres llorar y caminar sin algún rumbo fijo, ojala y nadie te encuentre así no verán tu mirada marchita y desolada, esa mirada que alguna vez irradio alegría, que solo alguna vez miraste y te enamoro. Ya no existe mas, si miras nuevamente te darás cuenta de que ya cambio, de que ya no hay nada mas que hacer.
De que la persona que eras para ese ser, esta totalmente muerto, aunque aun se ponga de pie y camine, aunque pueda andar con la mirada al frente.

Ese amor que tanto buscaste y que encontraste, que trataste de disfrutar mas ella no lo hizo así contigo, ella solo se dedico a ser menos, a pensar solo en ella y no en ti.
Ese amor que quisiste enterrar. Y que por fin esta muerto de verdad.

sábado, 14 de febrero de 2009

...


No se que pensar en verdad... A veces todo se puede poner demasiado gris casi al llegar al profundo negro.
Sobre el sendero ponía uno a uno mis pies descalzos sobre sombras que marcaban la direccion equivocada, caminaba confiada de saber que todo se estaba perdiendo, confiada de creer que algo podría mejorar si seguí caminando.

Así, queriendo escaparme del sendero empecé a correr, quería volar mas mis alas ya estaban atrás, en el atrás que había dejado. Seguí corriendo buscando algún lugar donde esconderme, donde podría pensar y quizás recapacitar.
La oscuridad seguía avecinándose en mi camino, y yo seguía siguiéndola silenciosa y pausadamente.
Sentí que alguien me seguía, alguien lo hacia desde hace tiempo ya, no me había dado cuenta de lo ocurrido hasta que se paro frente a mi de un soplido.
Era la Muerte...Si la señora Muerte.
Esa que me había venido a buscar hace años atrás y que con orgullo logre combatir, mas ahora venia en el momento del punto quiebre, en el momento preciso para no poder huir.
Venia a por mi de nuevo creyéndome indefensa e inepta.
Pues así estaba, completamente incorrecta en mi camino...Todo el sendero recorrido llegaba hasta ella... Era lo que había elegido para mi?...Pues creo que si...¡
No lo veía hasta ahora que la tenia en frente.
-Pudiste escapar hace dos años, solo porque alguien mas quería a por ti, mas ahora en el estado que estas, a pesar de los muchos que te rodean, no quieres saber mas...Confusión es lo que emana de ti.
-Se que me siento así, de no sentirlo no te tendría frente a mi, sino que estaría gozosa de no existir para ti, mas me has traído porque yo lo he decidido, tu papel lo juegas muy bien y hoy estas aquí porque te lo pedí.
-Solo dime lo que quieres, aunque sabes que solo te puedo dar una cosa. A mi.
-Solo te quiero a ti, para darme cuenta de mi.

Me despedi con sombrero negro en mano sangrando de pies a cabeza, sus costumbres eran un poco perdidas del la vida real, jamas pensé que fuera divertirme tanto estar tan cerca de ella... El experimento había resultado y mi cabello empapado de un rojo vivo era testigo de aquel laberinto.